¿Cuál debe ser el espacio correcto para asignarle a una estación de trabajo? y ¿por qué ello determina en gran medida el confort, la ergonomía y los resultados de las personas durante su jornada?
Para ello revisaremos algunos conceptos de antropometría, herramienta que nos va apoyar en este proceso, entendiéndola como el estudio de las dimensiones del cuerpo humano.
La Antropometría es un aspecto fundamental en el momento de concebir los espacios, alturas y alcances en una estación de trabajo.
Podemos usar estos valores como referencia, aplicando algunas ideas básicas como.. “donde cabe la persona grande … lo hará la más chica”, por eso es tan peligroso usar valores promedio, ya que el hombre y la mujer promedio en realidad no existen si hablamos de antropometría. Me explico, si defines que la medida para que una persona acceda a un lugar o espacio, es tomando como referencia el ancho de hombros promediado de “X” población, habría que preguntarse ¿que pasaría con las personas de talla mayor? Seguramente quedarían por fuera.
Adicionalmente vamos a tener en cuenta que el movimiento es un componente fundamental para crear la categoría de antropometría funcional o de las medidas dinámicas; es decir proyectar los movimientos de las personas en sus puestos de trabajo podrá darnos luces sobre el espacio que requieren para desarrollar su actividad de una manera cómoda y ergonómica.
Lo que sucede generalmente es que se proyectan espacios de trabajo pensando en la cantidad de personas que debo alojar en un área de trabajo sin tener en cuenta cual va a ser su actividad, tipo de equipos que van a usar y los requerimientos de movimiento que vayan a tener.
Resulta gracioso ver personas de una talla alta (percentil 90) en estaciones de trabajo donde la profundidad de la superficie es muy corta (50 cm). Aun mejor, imaginen que es un puesto lineal y justo en frente tienen a un compañero, apenas intenten estirar las piernas sacarán a su compañero disparado de su puesto. Es como si tomaras una siesta en la cuna de un bebe, nada cómodo, y estoy seguro que todos han comprobado que esto sucede con mayor frecuencia de lo que se piensa!
En resumidas cuentas lo que les quiero decir es que si vamos a ubicar una persona en una estación de trabajo, nos aseguremos como mínimo que pueda realizar movimientos y apoyos naturales como:
- Acceso a la estación de trabajo, es decir que sus piernas ingresen cómodamente bajo la superficie y que ojalá “las pueda estirar un poco”… pónganse en sus zapatos y piense proyectando los movimientos comunes que realizaría la persona. Normalmente las personas que no logran un acceso correcto terminan realizando extensión de brazos de manera continua y encorvando la columna hacia adelante con una pérdida de la curvatura lumbar. Si conocen a alguien que tenga cajas, carpetas, cajoneras, entre otras cosas bajo la superficie, entenderán lo que les digo.
- Facilitar giros y proyectar movimientos completos del cuerpo. Una de las posturas forzadas más comunes en las personas son los giros de tronco porque cuando requieren realizar un alcance o llegar a la zona próxima algo dificulta este movimiento como una cajonera, las patas de la superficie, poco espacio lateral, etc.
- Suficiente apoyo de los miembros superiores. Los apoyabrazos no solucionan esto porque al ponerlos a nivel del codo van a chocar con la superficie e inmediatamente dificulta los movimientos naturales de giro para el cuerpo. Se debe poder apoyar por lo menos ¾ partes del antebrazo para ofrecer soporte efectivo y disminuir los requerimientos de esfuerzo para la parte alta de la espalda.

Imagen de la ergonomía y antropometría aplicada a los espacios de trabajo
Ergonomía y Tipologías de estación de trabajo
A nivel general podemos distinguir dos tipos de estaciones de trabajo por el diseño de la superficie: aquellas superficie tipo “L” y las superficies tipo “lineales”.
Lo paradójico es que en muchos casos las personas que por su actividad tienen una mayor demanda de espacio como la recepcion y áreas de contabilidad, por lo general son las más apretadas (normalmente son puestos lineales), mientras aquellos trabajos de tipo ejecutivo en los que la persona permanece poco tiempo pueden ser muy generosos en espacio, esto es lo que a mi modo de ver resulta paradójico, entendiendo claro que muchas de las decisiones se toman por razones diferentes al confort postural de las personas.
Acá lo importante es que tengamos los argumentos necesarios para determinar para quien estamos diseñando el espacio de trabajo y de esa manera podamos tomar las decisiones correctas. Esto nos llevaría a que lo primero que debamos considerar sea la actividad que va a realizar la persona para la que vamos a diseñar el puesto de trabajo.
Vale la pena decir que en cualquier caso siempre sería mejor contar con estaciones tipo “L” debido a la ventaja que éstas representan para el acceso de las piernas y el apoyo de los brazos.
A mi criterio una estación “lineal” se debería emplear en los siguientes casos, siempre y cuando se haya evaluado cual debería ser la profundidad mínima:
Para actividades que demandan atención a los detalles y no se manipulen otros elementos diferentes al computador o que puedan requiera movimientos a zonas de trabajo próximas.
Puestos de trabajo itinerantes o que no demandan una permanencia de las persona en la estación.
La lógica para elegir las medidas y los espacios
Los principales criterios para definir las dimensiones de una estación de trabajo son los siguientes (tomare como ejemplo la superficie de trabajo):
- Altura de la Superficie de Trabajo: Se debe tener en cuenta la altura del codo en postura sedente de las personas con mayor talla (puede ser percentil 90 o 95). La lógica sería si caben las personas con mayor talla las demás también lo harán. En el caso contrario las personas de mayor talla no podrían acceder.
- Profundidad de la superficie: Sucede algo similar a la anterior. Si las personas de mayor talla entran correctamente bajo la superficie de trabajo, también lo harán las de menor talla. En el caso contrario las personas de mayor talla tendrían que flexionar el tronco y/o quedarían con sus brazos sin apoyo sobre la superficie.
- Si se tratara de un alcance por ejemplo para acceder a una palomera o punto de recepción de documentos, la lógica es que si las personas de menor talla alcanzan en postura cómoda los de mayor talla también lo harán. En el caso contrario las personas de menor talla tendrían que flexionar continuamente el tronco.
Estos son algunos de los ejemplos de cómo se deben elegir las medidas tanto para definir el espacio de trabajo como para el diseño y ergonomía de los espacios.
Con esta tercera entrega esperamos que se haya ampliado la visión acerca de cómo abordar el diseño y la ergonomía en las estaciones de trabajo de videoterminal.
Facilitador en Ergonomía y Confort de estaciones de trabajo
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